Los factores que determinan el aprendizaje

Por Enmanuel Jiménez Medina, Helen Martín Bautista y Zenaida Tejera Simón (2ºC Bachilletao; materia de Psicología):

El coeficiente intelectual es una puntuación resultado de alguno de los test estandarizados diseñados para valorar la inteligencia. Históricamente el CI se obtiene dividiendo la edad mental de una persona entre su edad cronológica y multiplicando el resultado por 100, obteniendo así un indicador de la inteligencia del individuo.

Existen diferentes grados de la inteligencia, que abarcan desde la infradotación hasta la sobredotación. Los diferentes grados de la inteligencia son los siguientes:

  • Capacidad cognitiva nula CI 0-4

Una cantidad ínfima de la población posee este coeficiente. Las personas con este trastorno no saben leer, ni hablar, ni comunicarse ni mucho menos escribir. Necesitan ayuda psicológica.

  • Discapacidad cognitiva profunda CI 5-34

La mayoría de los individuos con este diagnóstico presentan una enfermedad neurológica identificada que explica su discapacidad cognitiva. Durante los primeros años, desarrollan considerables alteraciones del funcionamiento sensorio motor. Puede predecirse un desarrollo óptimo en un ambiente altamente estructurado con ayudas y supervisión constantes.

  • Discapacidad cognitiva moderada CI 35-54

Alrededor del 10 % de toda la población sufre este tipo de discapacidad cognitiva. Las personas con esta discapacidad cognitiva adquieren habilidades de comunicación durante los primeros años de la niñez. Pueden aprender a trasladarse independientemente por lugares que les son familiares. En su mayoría son capaces de realizar trabajos no cualificados o semicualificados, siempre con supervisión.

  • Discapacidad cognitiva leve CI 55-69

Las personas con esta discapacidad cognitiva suelen desarrollar habilidades sociales y de comunicación durante los años preescolares. Adquieren habilidades sociales y laborales adecuadas para una autonomía mínima, pero pueden necesitar supervisión, especialmente en situaciones de estrés social o económico. Contando con apoyos adecuados, los sujetos con discapacidad cognitiva leve viven sin inconvenientes en la comunidad.

  • Retraso Mental CI 70-84

El retraso conlleva estar debajo de la media en adultos y también es responsable de que algunos niños fracasen escolarmente.

  • Debajo de la media CI 85-99

Las persona por debajo de la media solo presentan una inteligencia debajo del valor de 100, pero en la mayoría de los casos no es perceptible tal diferencia, sobre todo porque la mayoría de las personas se acercan al valor medio. No presentan problemas durante su infancia, ni dificultades para integrarse en general.

  • Media de cociente intelectual establecida CI 100

Es un valor no absoluto en la gran escala porque ese mismo valor aumenta 3 puntos por década, para que dé siempre valores de 100. La razón de esto es que el progreso en el mundo está haciendo que progresivamente muchas sociedades se estén desarrollando, salgan del estatus de pobreza, no sufran hambrunas ni desnutrición, entre otras cosas. De todas formas, es como el punto intermedio entre el Retraso, el trastorno mental y las clases de superdotación intelectual.

  • Encima de la media CI 101-114

Es un rango al que no se llega con relativa facilidad.

  • Sobredotación intelectual CI 130-139

Se denomina superdotados a aquellos que poseen un cociente intelectual igual o mayor que 130. Este grupo lo conforman gran número de personas con licenciaturas, gobernantes y empresarios.

 

El debate entre la influencia de la herencia genética y el ambiente en el aprendizaje.

Incluir genética y aprendizaje en una misma oración es casi un tabú, porque la genética suele asociarse con ideas deterministas, es decir, con la creencia de que el destino está escrito en el ADN. Hoy nadie defendería semejante aberración, pero estudios recientes de genética de la conducta señalan que los genes sí influyen en el rendimiento escolar de los alumnos.

Kathryn Asbury y Robert Plomin, los autores del libro Genética y Aprendizaje, plantean que, como todos los chicos llegan con cargas genéticas diferentes a la escuela, la clave para que todos desarrollen su máximo potencial es personalizar la educación.

Sostienen que la mejor manera de ofrecer un abanico amplio de opciones para los alumnos es crear escuelas grandes, con buena articulación entre primaria y secundaria, pero con trayectorias diversas en función de las habilidades y los intereses de cada chico.

Resulta evidente que tanto la inteligencia como ciertos rasgos de la personalidad se encuentran completamente abiertos a la modificación como consecuencia de la intervención de factores ambientales. Las aportaciones de la genética de la conducta al estudio del ambiente están relacionadas con tres aspectos: las interacciones, el impacto de las influencias ambientales no compartidas y la influencia genética sobre las medidas de evaluación del ambiente.

1 Comentario

  1. Gran artículo, aunque si bien es verdad que podría funcionar la personificación individual en aquellos que alumnos que lo requieran por su CI, también podría plantearse que de igual forma sería discriminatoria para otros. Aventurarse a dar por buena una proposición, desde mi punto de vista es arriesgado. Si bien es verdad que el estímulo que se le dé a un CI alto desarrollará su potencial, también por una parte podría perder parte de una etapa social ,que por otro lado es muy necesaria,por otra aquellos que se dan cuenta de que tienen compañeros que reciben ese “suplemento” podrian caer en una decepción personal. En cualquier caso cada persona es un mundo, y este debe desarrollarse equitativamente.

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