¿Vale siempre la búsqueda del ser humano perfecto?

Sobre “biotecnología y bioética” (por Zurisadai Castillo Pulido y Carlota Lucano Santana, 4º ESO, materia de Filosofía):

 

Estamos seguros de que la biotecnología es algo que nos está aportando varios beneficios tanto en lo que respecta en salud como en la mejora de las de las nuevas generaciones. Sin embargo, en algunos aspectos la biotecnología puede llegar a ser técnicamente posible pero moralmente inadmisible, es ahí donde aparece la bioética.

Por si no lo sabíais, mientras que la biotecnología es la tecnología aplicada a los procesos biológicos, la bioética es la ciencia que regula la conducta humana en el campo de la vida y la salud a la luz de valores y principios éticos.

La biotecnología abarca muchos temas de nuestra vida, sin embargo, nos concentraremos en la manipulación genética, que es una intervención digamos orientada a hacer modificaciones en el genoma particular de un organismo con la finalidad de obtener ciertas características.

La manipulación de seres humanos se está empezando a encaminar a cierta cuestión de la prevención de las enfermedades en la descendencia. Esto abre una puerta para jugar con un tipo de técnicas que están disponibles y que se usan, una de ellas por ejemplo, consiste en hacer una biopsia embrionaria, es decir, tu generas una serie de embriones, digamos que diez, para un procedimiento de reproducción asistida y gracias a la biotecnología, los padres podrán elegir cuál es el embrión que quieren ellos implantar. Esto tiene un gran beneficio, ya que si en tu familia la mayoría ha padecido de una enfermedad, como  corea de Huntington, poniéndonos en el peor de los casos de las enfermedades hereditarias, podrías evitar que tu hijo pasase ese mal trago ya que es una enfermedad para la que no existe medicación ni tampoco cura.

Hasta aquí todo bien, el embrión más “fuerte” se implanta y todos felices, pero ¿qué es lo que pasa con los otros nueve embriones? En muchos países la idea es que no se puede experimentar ni jugar con ellos, el problema es que en otros, si hay embriones sobrantes, sí se pueden usar para la investigación. En estos temas tan delicados es donde aparece la bioética, que no ve moralmente admisible que se juegue con la vida de los embriones como si fueran ratas de laboratorio. Esta ciencia intenta concienciar a las personas para que en la medida de lo posible, estos tipos de experimentos no se realicen, o se realicen en ocasiones especiales.

Otro de los casos en los que la bioética está en contra de la biotecnología y es considerado como un argumento en contra, es cuando esta utiliza la manipulación genética para potenciar una característica humana a conveniencia propia de los progenitores. Pongámonos en situación: a través de la biotecnología se detecta que uno de los embriones tiene la habilidad de la música desarrollada, probablemente cuando el niño nazca los padres intentarán inculcarle el interés por la música, quitándole de este modo la libertad a la persona de dedicarse o no a ello.

Nosotras estamos a favor de la biotecnología que utiliza estas técnicas para un fin positivo como la prevención de enfermedades, pero no compartimos la opinión de utilizar a los demás cigotos para experimentar. En lo que respecta a la bioética encontramos todo positivo y estamos a favor de esta disciplina, que lo que hace es empatizar con nosotros y no solo en este asunto, sino en muchos más.

 

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