Un análisis freudiano de “Recuerda”

Por María López Rodríguez (2º C Bachillerato). Materia de Psicología:

Tras la novela “The House of Dr. Edwardes” de 1927, escrita por Hilary St. George Saunders y John Palmer con el seudónimo “Francis Beeding”, se originó en 1945 la película estadounidense titulada “Recuerda”. Esta es dirigida por el famoso director cinematográfico Alfred Hitchcock y fue producida con la ayuda de Ingrid Bergman y Gregory Peck como actores principales.

La trama de esta película se sitúa principalmente en un centro psiquiátrico, en el momento en el que el director de este lugar, el Doctor Murchison, es sustituido por el Doctor Edwards. Por otro lado, encontramos al personaje principal de Constance Petersen, psiquiatra del centro, que muestra un carácter frio y distante, pero que cae perdidamente enamorada de su nuevo compañero. Este empieza a mostrar un peculiar comportamiento; con inusuales cambios de temperamento y acciones desconcertantes, algo que sorprende al personaje de Constance.

Tras un periodo de indagación y observación, la doctora llega a la hipótesis de que el hombre con el que ha estado compartiendo puesto de trabajo y del que se ha enamorado, en realidad pueda ser un enfermo mental que haya asesinado al verdadero doctor Edwards. Sin embargo, la protagonista no se queda de brazos cruzados, y se dispone a resolver el gran dilema que tanto le atormenta, pero hay un grave problema que lo impide todo, el supuesto Doctor Edwards no recuerda nada, tan grave es, que no sabe ni siquiera como se llama realmente.

Podemos observar varias teorías freudianas en esta película, como es muy usual entre las obras de Hitchcock. Un gran ejemplo de ello, es la escena en la que Constance va al dormitorio de Edward, excusándose de que lo hace para comentar su libro, pero sin querer confiesa lo contrario con esta frase: “Estaba convencida de querer comentar el libro con usted y me sorprende el subterfugio. No tengo el menor deseo de comentarlo.” En este fragmento se puede apreciar la teoría de Freud en la que plasma los actos fallidos, donde aparece el meca­nismo de la racionalización o invento de justificaciones para ocultar la verdad que no se quiere admitir.

En el final de la historia, también se puede apreciar reflejadas otra de las teorías de Freud, exactamente en el desenlace de la trama, cuando observamos la teoría del inconsciente, despertando un recuerdo de la infancia del protagonista, algo que más tarde provocó su complejo de culpabilidad y que fue extrapolada a la desaparición del verdadero doctor Edwards.

En mi opinión, la película me resultó bastante interesante, pues me hizo ver que Freud tenía razón en su teoría del vínculo entre psicólogo y paciente. Según este psicoanalista, no podía crearse una relación que no fuera estrictamente profesional entre ellos, pues afectaría negativamente en la terapia, teoría que se ve reflejada en varias escenas de la película. También me inquietaron los giros del personaje del Doctor Edwards, pues sorprendentemente pasó de doctor a paciente, rompiendo las expectativas del público. Estos giros en los personajes es una técnica muy característica de Hitchcock, que también utilizó en películas como “Psicosis”. Con ello, admirablemente, hace que el público se sorprenda y da un gran cambio en los acontecimientos, creando un gran suspense en su espectador.

 

 

Para más información sobre la película, pinchar el siguiente enlace:

Recuerda, de Alfred Hitchcock

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