Septiembre

«Las sorpresas que yo mismo me tiendo. Inventar una casualidad, un destino hecho de encuentros azarosos, coincidencias, elegir el futuro, inventar los días que ha de seguir a esta tarde.»

Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación

 

Todos los seres humanos se definen por la realización de un proyecto. Ese proyecto puede ser grande o pequeño, majestuoso o ínfimo, claro u oscuro. Para el caso es lo mismo: los artífices de cada proyecto lo defienden a capa y espada como su proyecto y son capaces de defenderlo, incluso, llegado el caso, con su propia vida.

En no pocas ocasiones la humanidad ha sufrido las impredecibles consecuencias de proyectos megalómanos de muy diverso signo. La Ilustración fue un vasto proyecto cultural compartido durante muchos años por los intelectuales de Occidente en aras del progreso social, consolidado a través de la razón, la cultura y la educación. Sin embargo, la mayoría de los proyectos no son tan extraordinarios, sino pequeños proyectos individuales que tratan de abrirse camino a duras penas a través de las vicisitudes cotidianas.

Gracias a Sartre sabemos que el ser humano está condenado a la libertad: no puede renunciar a ella sin renunciar a lo más constitutivo de su ser. Renunciar a ella implicaría llevar una vida vegetal, inerte, más parecida al modo de ser de los objetos inanimados que a la existencia humana.

Por la misma razón, el ser humano no puede renunciar a elaborar proyectos, aunque no lo desee en su fuero más interno, como tampoco puede renunciar a su libertad, aunque no desee cargar con la responsabilidad de sus elecciones. Es así porque el ser humano es un animal especial dentro del reino de los animales, pues es un animal inacabado, inconcluso, siempre por hacer y nunca ya hecho de antemano.

Septiembre es el mes para renovar y plantear nuevos proyectos, junto con la reanudación de la vida académica. Dice un viejo refrán que es mejor arrepentirse de lo que uno ha hecho que de lo que hemos dejado de hacer. Conviene no dejar pasar las oportunidades que nos ofrece nuestro entorno, que pueden resultar muy estimulantes si somos capaces de sacarles partido.

¡Feliz inicio de curso a todos!

Rubén Benítez.

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