Pequeños astrónomos en potencia

Sesenta alumnos del IES El Calero se han convertido en los más jóvenes del mundo, dentro de un proceso de educación formal, en descubrir dos sistemas de estrellas variables. Su hazaña ha quedado ya registrada en la American Association of Variable Star Observers (AAVSO).

Tienen entre 13 y 14 años y han conseguido ver algo que expertos de todo el mundo no habían logrado en 17 años. Las estrellas GSC 03224-01689 y TYC 3224-2619-1, en la constelación de Andrómeda, ya habían sido descubiertas, pero la novedad es que han podido demostrar ahora que las variaciones de luz que tienen siguen un patrón matemático. Y su resplandor cambia porque son dos estrellas binarias eclipsantes de contacto, es decir, están casi unidas entre sí y al girar en su órbita provoca que una tape a la otra por momentos. Los dos sistemas que hallaron son similares, pero en el de la clase de 2º A la estrella tarda 20 horas en dar una vuelta, mientras que en la que descubrió el B, se toma unas 10 horas.

El trabajo escolar comenzó en diciembre del año pasado dentro de la asignatura de Matemáticas, cuyo profesor es Carlos Morales. Los datos se recogieron desde el observatorio de la Agrupación Astronómica de Gran Canaria (AAGC) con el telescopio CNL1, y con el LCOGT de Tenerife y Hawaii a través de internet. Resaltan que lo que han logrado no hubiera sido posible sin la ayuda fundamental que le ofreció la AAGC.

COMPORTAMIENTO. Las imágenes se sometieron a un análisis fotométrico con un programa que mide la luz de la estrella en cada una de las fotos que sacó el telescopio, unas 100. Y ahí empezó la aplicación de las matemáticas. Porque para descubrir una estrella variable no basta con identificar que varía, además hay que demostrarlo con pruebas para describir su comportamiento. Y lo han hecho. Eso le ha permitido registrar la variable en la AAVSO y ser sus descubridores. Aunque les ha quedado un sentimiento agridulce porque habían localizado una tercera estrella pulsante, que se expande y se contrae, pero la demora en registrarlo provocó que un austríaco se apuntara sus logros. «Nos han robado una estrella», dicen, aunque ya han pasado página. Al final, no hay nada ni nadie que les quite el hecho de saber que fueron ellos los que lo consiguieron. Les queda todavía más universo por descubrir.

Fuente original: http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=458856

2 Comments

  1. Desde que he escuchado la noticia no he dejado de sorprenderme y de fascinarme. Mi enhorabuena al profesor por saber motivar y conducir a sus alumnos. Y mi enhorabuena también a ellos por perseverar y buscar el porqué de sus observaciones. Saludos desde el IES “Castillo de Luna” en Rota.

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