Disertación “La realidad como dos realidades opuestas”

Por Neda Mendoza Calvo (2 BACH.A):

 

Nosotros percibimos la realidad, el escenario donde nosotros existimos por suerte o por desgracia según como lo queramos ver, como un conjunto (o como la combinación mejor dicho) de dos realidades totalmente diferentes: una la propia realidad física y la otra realidad totalmente distinta que es la realidad humana.

La realidad física, como indica su nombre, es la realidad tangible, donde la materia y la energía existen, donde ocurren procesos físicos y químicos; la realidad humana es mucho más compleja de describir. La realidad humana es, a diferencia de la física, intangible. Está formado por nuestra interpretación sobre nuestra realidad física, es decir, nuestras sensaciones, ideas, pensamientos, prejuicios, valores… A macroescala, esta realidad conforma la sociedad en la que vivimos. En resumen, esta realidad es producto de nuestra consciencia, por no decir que es ella misma.

Aclarar que la realidad humana solo existe dentro de nuestras cabezas, y no tiene efecto real sobre el mundo físico. Podríamos decir que las construcciones, las guerras, el arte y en general todo lo artificial, es la influencia de la realidad humana sobre la física; pero esto no es cierto realmente, esta afirmación es solo una interpretación de nuestras creaciones. En realidad un edificio sigue siendo piedra y metal, una obra de arte sigue siendo productos químicos sobre tela, y el universo sigue sin tener significado.

Nuestros pensamientos, físicamente hablando, solo son reacciones químicas que nosotros no entendemos, por lo tanto nuestras creaciones son más producto de un efecto mariposa cuyo inicio está en las reacciones químicas de nuestro cerebro, más que producto de una realidad que no existe, (Y cuando digo que no existe, hago referencia a que es un mundo aparte y separado de la realidad física).

 

La realidad humana se construye sobre la física y no puede existir sin ella, ya que la realidad humana surge a partir de la interpretación de la realidad física como ya dije antes, sin realidad física que interpretar, la realidad humana estaría vacía.

Aunque no lo parezca, la realidad que observamos es la humana, la inexistente y no la realidad física. Los colores que observamos, los olores que captamos… cualquier estímulo es parte de la realidad humana, ya que no dejan de ser sensaciones que nada tienen que ver con el mundo físico. Pongamos un ejemplo: Tienes delante una mesa. Al mirar dicha mesa, no estas captando el objeto en sí, sino un conjunto de estímulos que tu consciencia interpreta de forma simbólica. No captamos la mesa, sino una interpretación sobre la mesa de nuestro consciente. Para nosotros, la mesa es más que un montón de materia porque lo asociamos a un uso o a un significado, del cual depende de cada persona o cultura.

La realidad humana es abstracta y ambigua, ya que, cada uno capta de manera diferente la realidad y posee una manera diferente de darle significado, aunque en la sociedad de masas en la que vivimos, la interpretamos de forma muy parecida debido a la influencia que ejerce la sociedad sobre el individuo, por ello considero que la sociedad es la realidad humana a macroescala.

La realidad física es carente de significado, propósito o función, es un mundo gris el cual ‘’actúa’’ de manera indiferente. No existe Dios, no existe el valor, no existe el bien, no existe el mal, no existe el sentido de la vida. Todo ello solo existe en la realidad de la consciencia, la realidad humana, inexplorado e increíblemente complejo; y, aunque sea una realidad ficcionaria, es la realidad que nosotros vivimos, y por tanto, la que tiene valor.

 

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