Feliz y cálida navidad

Por Roque Pérez Rivero (profesor de Religión del IES El Calero):

Un año más nos disponemos a celebrar de modo inminente las fiestas de Navidad, que en el título es definida como cálida no por el hecho de que las vivamos en Canarias, hecho digno de envidia para muchos por las características de nuestro clima, sino, sobre todo, porque un rasgo esencial de la Navidad es la de resaltar y hacer florecer la esencia positiva de cada uno de los seres humanos que vivimos en esta civilización; es decir, la esencia de la humanidad.

Muchas veces caemos en la tentación del derrotismo ante la realidad que se nos presenta en las noticias de todos los días: Ambientes de violencia generalizada, desde el terrorismo islámico al aumento de la violencia de género; de las violaciones de los derechos humanos más elementales en gran parte de nuestro planeta. Por mucho que lo deseemos, no suelen abundar las buenas noticias; es más, las buenas noticias se caracterizan por su casi absoluta inexistencia.

Sin embargo, es importante celebrar la Navidad, celebrar que pese a esa presencia desorbitada del mal, aunque parece que no existen por ningún lado la bondad, el bien, la solidaridad, el altruismo, la generosidad, en realidad, no es así. Lo que sucede es que, al contrario del mal, el bien suele pasar desapercibido. El bien no hace ruido, y al mismo tiempo, el ruido no hace bien.

Frente a las evidentes amenazas a la dignidad humana, hay muchas personas que de forma callada y anónima hacen un enorme bien que no aparece en los telediarios. En esta Navidad digamos que no le vamos a dar al mal la última palabra. Celebremos en esta Navidad que frente al terror, frente a tanta maldad, queremos vivir en un ambiente de paz. Celebremos este año la Navidad no con el sentido superficial de la vorágine consumista, Navidad en la que se destaque sobremanera sino queriendo defender el valor de la vida humana, el valor de la persona, la dignidad que posee todo ser humano por el hecho de ser persona.

Si no existiese la Navidad habría que inventarla, y no, como digo, con el fin de vivirlas bajo el consumo exacerbado barnizado con un poco de sentimentalismo cursilón, sino con el fin de exaltar los valores que ayudan a crecer y madurar como personas: compartiendo, ayudando; en una palabra, amando.

Ante la realidad concreta que tenemos cada uno en casa, en el trabajo, con los amigos, vivamos esta Navidad ofreciendo el mejor regalo: Uno mismo. ¡Muy feliz y cálida Navidad!

 

 

El IES El Calero les desea a todos los agentes de la comunidad educativa unas felices fiestas de Navidad.

¡Nos vemos en el 2018!

 

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