Exposición sobre la Filosofía pluralista y escuela atomista (presocráticos)

Materia de Historia de la Filosofía (2º Bachillerato)

Por Onán Rivero (2º A Bachillerato):

A esta escuela se la denominó así para distinguirla de las anteriores, que eran monistas, del griego monos que significa uno. Los pluralistas creían a diferencia de los monistas, que la realidad se origina a partir de la conjunción de varios principios y no a partir de un solo principio. Los principales pensadores pluralistas fueron: Empédocles, Anaxágoras, Leucipo y Demócrito.

Resultado de imagen de filósofos presocráticos

Empédocles de Agrígento (492-430 a. de C.)
Fue un personaje muy extraño, mezcla de poeta, adivino y filósofo. Ejerció entre sus contemporáneos una fascinación enigmática. Creyéndose inmortal, se arrojó al cráter del volcán Etna, muriendo abrasado. Sus dos obras conocidas son Las Purificaciones y Perifiseos, escritas en verso y de las que sólo se conservan algunos fragmentos.
Para Empédocles, todo lo que existe se ha formado por combinación y mezcla, en determinadas proporciones de las cuatro sustancias fundamentales: agua, aire, tierra y fuego, que son los cuatro elementos de que se compone toda realidad y que a su vez están compuestos de partículas inmutables. El mérito de Empédocles radicó en anticipar la idea científica de «elemento químico» (o «constituyente último cualitativo de la realidad»). Así, un objeto concreto del mundo empieza a ser (unión de partículas) o deja de ser (disgregación), pero las partículas básicas ni empiezan a ser ni dejan de ser: son eternas e indestructibles. De esta forma prefiguró otra idea científica que más tarde se tradujo como Ley de conservación de la materia (la materia no se crea ni se destruye; sólo se transforma), elaborada por Lavoisier.
Junto a estos cuatro elementos, y para explicar el origen del movimiento que los pone en contacto y justifica su combinación, Empédocles introdujo la idea de «fuerza», pero con una envoltura religiosa. Hay dos tipos de fuerzas divinas: una agregadora o Filia (el amor) y otra disgregadora o Neikos (el odio). Estas dos fuerzas dominan alternativamente, sucediéndose una a otra en un proceso cíclico, y así el mundo se va formando (dominio del amor) y destruyendo (dominio del odio) en un movimiento eternamente repetido.La evolución del cosmos sería un eterno retorno.

Para Empédocles, en el origen de los tiempos, en el albor de la formación del mundo, el predominio del amor hizo que las cosas se unieran indiscriminadamente unas con otras y así se formaron multitud de seres monstruosos y deformes, de los que sólo sobrevivieron los más aptos, que son las especies existentes en la actualidad. Los seres humanos eran ambiguos, hermafroditas y estériles; en ellos cohabitaban dos principios: uno masculino y otro femenino; el odio separó estos dos principios y el amor humano emprendió una búsqueda desesperada de la otra mitad de uno mismo para retornar a la unidad primigenia, en la que hombre y mujer eran una y la misma cosa.

Audio sobre el filósofo Empédocles:

 

Resultado de imagen de empédocles

 

Anaxágoras de Klazomenes (500-428 a. de C.)
Expuso sus doctrinas en la Atenas de Pericles, de donde tuvo que huir a la muerte de éste, acusado por el vulgo de ateísmo y de falta de respeto a la religión tradicional.
Para Anaxágoras, la realidad no se compone tan sólo de cuatro elementos, sino de infinitos elementos cualitativamente distintos, de las partes pequeñísimas de que están hechas todas las cosas a las que llamó homeomerías o spérmata (gérmenes). En cada cosa material hay infinitas spérmata, pero la cosa toma aspecto exterior de la spérmata más abundante en ella. La formación de las diversas cosas las explicó por la unión de las homeomerías y el cambio de una cosa en otra por una reestructuración de las homeomerías que la componen.
Las cosas, pues, aunque estén formadas por los mismos constituyentes últimos, eran para Anaxágoras diferentes entre sí, porque estos constituyentes se agrupan en distintas formas, según la posición que ocupan.
Y así, la diferencia entre todas las cosas no es una diferencia material cualitativa, sino una diferencia formal cuantitativa. Las cosas son distintas porque es distinta su disposición o estructura interna.
Anaxágoras introdujo la idea del Nous o Mente Universal, que es una especie de sustancia espiritual, un principio divino que combina las infinitas homeomerías causando la multiforme variedad de lo existente.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*