El controvertido caso de Tarzán

Samara González Rodríguez 1ºB de Bachillerato

“LA REALIDAD SOBRE LOS NIÑOS SALVAJES”

En nuestro alrededor alguna vez hemos oído el término “Niño Salvaje”, y lo hemos asociado con las películas u historias que hemos vistos o nos han contado en nuestra infancia, tales como, Tarzán y El libro de la Selva, entre otros. Pero, ¿acaso estas historias se asemejan a los verdaderos niños salvajes?

Siempre hemos visto casos de niños que sobreviven en la naturaleza hasta convertirse en adultos en el mundo del cine, como el famoso personaje Tarzán, un niño criado desde una edad muy temprana por un grupo de monos, que crece sano y fuerte en medio de la selva, y en su etapa de adultez posee la capacidad de hablar como otro cualquier humano, de mantener una posición erguida y dotado de empatía. Pero en la realidad, los casos que han habido sobre el hallazgo de un niño salvaje, son más impactantes que las historias ficticias.

Uno de los casos más conocidos, es “el niño de Aveyron”, encontrado en los bosques de Caune por unos cazadores a finales de 1799 en Francia. Al contrario que Tarzán, “el niño de Aveyron” vivió completamente solo, y mientras vivía en el bosque sufría de malnutrición y de algunas enfermedades que afectaron en su crecimiento. También, “el niño de Aveyron” no era capaz de mantenerse en una postura erguida, por lo que se desplazaba a cuatro patas, y tampoco pudo aprender el lenguaje, sólo era capaz de pronunciar ciertas palabras. Otros de las disimilitudes que tenía con respecto al “hombre mono” era que él fue abandonado por sus progenitores ya que estos creían que Victor (Nombre del “el niño de Aveyron”) poseía una disfunción psíquica al nacer, y, al contrario de Tarzán, no se había quedado en la naturaleza a causa de la muerte de sus padres.

En la historia de Tarzán se cuenta como este hombre es capaz de socializar con otros humanos y de vivir en sociedad, pero en los casos de niños salvajes, como Victor, el hecho de crecer aislado de la sociedad supuso una alteración en su desarrollo cognitivo, y como consecuencia fue imposible integrarlo en ella. Lamentablemente los niños salvajes no corren la misma suerte como los personajes salvajes de las fábulas, que viven hasta una edad muy avanzada, estos niños no son capaces de sobrevivir hasta más de los cuarenta años de edad.

Todas estas historias ficticias sobre niños salvajes han creado una visión más apacible de los casos reales que han habido a lo largo de la sociedad, provocando que estos casos no sean tratados con la suficiente importancia que se merece y haciendo que las personas al escuchar este tema se imaginen a un niño en paños menores lanzándose en lianas, en vez de a un niño incapaz de reír o de hablar de cualquiera de sus problemas.

Lucía Santana Jiménez

“EL LENGUAJE DE NATURALEZA”

Un niño salvaje es una persona que ha sido abandonada o que ha vivido parte de su infancia aislado de la sociedad, donde desarrolla comportamientos ajenos al ser humano.

Estos niños presentan unas características inferiores con respecto a la especie humana. Su sentido de la vista está poco ejecutado por lo tanto sus ojos no tienen un punto fijo; su oído puede ser sensible ya sean grandes o pequeños sonidos, sin embargo, su voz es muda, es decir, no tiene la capacidad de articular palabras, pero si ruidos para responder al placer o al dolor. Su olfato no acepta ni rechaza ningún tipo de olor específico ya que es indiferente. Por último, el tacto lo utiliza como herramienta básica para la supervivencia. Su comportamiento natural tiende a ser como el de un animal.

El proceso de aprendizaje más significativo para el desarrollo de su educación son las instrucciones, es decir, obedecen por imitación las ordenes que les imponen. Por ejemplo: en el caso del niño salvaje llamado Víctor le enseñaron a decir “lait” (leche). Él sabe que el sonido de esa palabra significa leche pero no tiene la función suficiente para decir la palabra. Para ser más exactos; se guían por el sonido que produce no por el significado de la palabra en concreto.

Su deficiente desarrollo lingüístico lo causa el aislamiento y el trauma que ha sufrido por no tener contacto humano. Al no poner en funcionamiento parte de su evolución neurológica pierde la habilidad de hablar como también la carecen los animales.

Un niño salvaje puede conseguir decir y entender palabras sencillas y no muy fuera de lo común en nuestro idioma pero de sonidos simples, pese a que no conocen la sintaxis. Esto quiere decir que no tienen el conocimiento para formular frases y poder discutir o hablar como todo ser humano es capaz de hacer.

Las personas aisladas no tienen lenguaje. Víctor fue llevado a vivir con sordomudos para intentar inculcarle el lenguaje de signos pero éste requiere las mismas características de la sintaxis. Él a perdido esa facultad de hablar ya que al incomunicarlo con el exterior sin apenas relacionarse con las personas le arrebatas la posibilidad de dominarla.

En conclusión, es una persona que no ha recibido ninguna formación para ser una persona social. La falta de relación social con los seres de su misma especie hace que carezca de una cualidad que nos caracteriza como seres humanos: el lenguaje.

 

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