Disertaciones sobre “El caso de los niños salvajes” (I)

Ariadna Katherina Estévez Romero (1ªB Bachillero):

“¿Ética o moral?”

A lo largo de los años, los seres humanos hemos descubierto varios casos de los conocidos como “niños salvajes” con los cuales se han hecho estudios y experimentos sobre su conducta y forma de ser.

En todos los casos se comparten unas mismas características en cuanto a comportamiento que recuerdan a los de un animal por ejemplo hacer sus necesidades o masturbarse en público ya que no sentían pudor o vergüenza que son sensaciones propiamente humanas. Los médicos y especialistas que trataban con estos niños también intentaban averiguar el motivo por el que se habían criado “salvajemente”, y todo lo que obtuvieron fueron suposiciones como en el caso de Víctor de Aveyron del que se percataron que tenía una cicatriz en el cuello que podría haber sido ocasionada en un intento desesperado de sus padres por matarlo, lo que les llevó a plantarse si las dificultades que poseían esos niños a la hora del aprendizaje eran de nacimiento o fue parte de las secuelas causadas por su aislamiento como el caso de Genie :la adolescente a la que sus padres tuvieron encerrada en una habitación toda su infancia y parte de su adolescencia porque al año y medio de vida su padre había determinado que era “retrasada”.

Una de las cosas que las personas que trataban con dichos niños descubrieron era que en cierto punto de su aprendizaje eran capaces de comprender la semántica de algunas cosas , es decir, como en el caso de Víctor que fue capaz de relacionar que el sonido “lait” (leche) iba directamente relacionado con el bote de leche . Pero en cualquiera de los casos no fueron capaces de aprender la sintaxis de las palabras, nunca pudieron armar un sintagma ya que su sentido del lenguaje no se había desarrollado y nunca lo haría ya que en el momento propio de su aprendizaje nunca les enseñaron un lenguaje o cualquier forma de comunicarse. Lo que quiere decir que eran capaces de comprender la semántica o el significado de las palabras pero eran incapaces de formular la sintaxis, es decir el uso de las palabras.

En conclusión, el tema de “los niños salvajes” supone un dilema moral que despierta interés entre filósofos, en el que se plantean dos cuestiones , una desde el punto de vista de la ética que plantea que si se deberían realizar estudios y experimentos para intentar lograr una respuesta a sus comportamientos e intentar “normalizarlo” para intentar integrarlo en la sociedad .La otra cuestión se plantea desde el punto de vista de la moral , y es que si se debería dejar a esos niños que vivan según su naturaleza salvaje y no tratar de imponerles una cultura propiamente humana que para ellos resulta antinatural.

 

 

Andrea Santana (1ºB bachillerato):

“NIÑOS INHUMANOS”

Durante la Historia de la Humanidad se han dado varios casos de niños salvajes. A través de la educación y la sociabilización, se ha tratado de que estos adopten un comportamiento igual o similar al que posee el resto de su especie pero, ¿es esto posible? ¿Son realmente humanos?

En primer lugar, tengamos en cuenta que los niños salvajes son aquellos que han sido abandonados o aislados por sus familias y, por lo tanto, no han establecido contacto con seres humanos desde una edad muy temprana, impidiéndoles desarrollar el lenguaje, rasgo únicamente humano.

En segundo lugar, la especie humana se caracteriza, por una parte, por desplazarse sobre dos de sus extremidades y contar con un cerebro que le permite expresar y transmitir ideas y, por otra parte, vivir en sociedad y comunicarse mediante símbolos, es decir, el lenguaje.

Dicho esto, centrémonos en el caso de Víctor de Aveyron, un niño salvaje francés encontrado en el bosque de La Caune. El pequeño apoyaba los brazos y las piernas para trasladarse, solo actuaba con el fin de satisfacer sus necesidades básicas y emitía simples sonidos que había mecanizado o que le servían para mostrar agrado o malestar. Tras ser sometido a un proceso de adaptación a la vida humana logró, por ejemplo, pronunciar la palabra “leche”. Pero esto no era más que un sonido que le ayudaba a conseguir la bebida y saciar su sed, no lo hacía para dar el mensaje de cómo se sentía mediante una frase completa.

Llegados a este punto, ¿podemos considerar a Víctor un humano? Es un hecho que biológicamente pertenece a nuestra especie. Sin embargo, no es capaz de entender ni usar el lenguaje, lo cual, como mencioné anteriormente, es únicamente humano. Es por ello por lo que, desde mi punto de vista, Víctor no lo es, ya que su comportamiento es más parecido al de un animal que al de un hombre.

En definitiva, aunque se intente que un niño salvaje se comporte como cualquier otro, esto no podrá ser una realidad, pues no ha aprendido a serlo y difícilmente lo hará.

 

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