Debate sobre la eutanasia

Por Nayeli Sánchez Caballero, 1º BACH. B

LA EUTANASIA

La palabra eutanasia (procedente del griego: eu, que puede traducirse como “bien”, y tanathos, que es equivalente a “muerte”, es decir buena muerte) es definida como la acción u omisión que acelera la muerte de un paciente con algún padecimiento incurable con la intención de evitar sufrimientos. Hay países en los que la eutanasia es ilegal, por ejemplo, en España solo es legal la eutanasia pasiva, que consiste en no intervenir en el proceso hacia la muerte, pero … ¿es la eutanasia realmente la mejor opción?

Los detractores de esta opción afirman que nadie tiene derecho a decidir cuando termina la vida del prójimo, dado que Dios da la vida y es el único que puede quitarla, es obvio mencionar que los que aportan dicho argumento son creyentes. Los detractores, además hablan sobre la posibilidad de que el paciente no esté en el completo uso de sus facultades, y que la decisión la tome bajo la presión de sentirse una carga o la depresión que los lleva, por ejemplo, quedarse paralitico, este último hecho lo intentan lidiar los médicos, psicólogos y terapeutas, que en algunos casos tienen éxito, pero que con la legalización de la eutanasia se limitarían a cumplir las órdenes del paciente. Además, en países en los que la eutanasia es legal, los pacientes han llegado a verla como la primera opción en vez de la última.

 

Por otro lado, la legalización de la eutanasia conseguiría acabar con el sufrimiento de las personas que estén de acuerdo con ésta. Además, los defensores mencionan el hecho de que cada persona es dueña de su propia vida y tiene derecho a tomar decisiones sobre ésta, yendo de esta forma, en contra del argumento de los detractores creyentes. También hacen mención de que la prolongación artificial de la vida puede llevar a situaciones indignas debido en parte a la pérdida de autonomía y nos hablan sobre los sentimientos de los pacientes que saben que van a morir y solo les queda esperar mientras sufren física y psicológicamente y se llegan a sentir incluso una carga para sus familiares.

Por lo tanto, tras ver y analizar los puntos en contra y los puntos a favor, estamos a favor de la eutanasia si es voluntaria, con el paciente en sus plenas facultades, estudiada y aprobada por un médico profesional y como última opción debido a que somos partidarios de una muerte digna y rápida a una vida llena de sufrimiento físico y psicológico.

 

Por Carlota Lucano Santana, 1ºA Bachillerato

EUTANASIA. ¿Derecho a morir bien u obligación de vivir sufriendo?

La eutanasia es el acto en el que un equipo médico administra fármacos a una persona que está en estado de sufrimiento grave y sin retorno, con el fin de acabar así con su vida, y por consiguiente, acabar también con ese sufrimiento.

Concretamente podemos establecer que existen dos tipos de eutanasia. La primera se realiza por acción directa, proporcionando una inyección letal al enfermo, y la segunda por acción indirecta, no proporcionando el soporte básico para la supervivencia del mismo, que finalmente acabaría con su vida inintencionadamente.

Lo que propone la eutanasia entra en grave conflicto con los principios rectores del Derecho y de la Medicina, por esta razón, hasta nuestros días, en pocos países está legalizada. También encontramos grandes contradicciones entre las personas sobre si sería ético o no permitir esta práctica, lo que levanta una gran polémica.

Aquellas que se posicionan en contra de la eutanasia se respaldan en una serie de argumentos, como que este acto es un asesinato cruel, algo indebido, inmoral y malo, así como que la vida es un derecho inviolable de toda persona. Otro apoyo se reflejaría en un argumento de autoridad, donde el catolicismo y la Iglesia afirman que es Dios quien posee el don de dar vida, y por ende, solamente él puede quitarla. Además, la eutanasia no sigue la ética médica, que se centra en eliminar el dolor, no en eliminar al enfermo. Así pues, también podría empeorar la relación del paciente con su médico, e incluso, lo que es peor, empeorar la relación con sus propios familiares.

Por el contrario, otra gran cantidad de personas sí apoyan la práctica de la eutanasia sustentando sus ideas con una serie de razones. Para empezar, aunque toda persona tiene derecho a una vida, una vida que no se puede vivir no es un privilegio, es un castigo, el que no solo sufre directamente la propia persona, sino también sus familiares y amigos. Por lo que esto llevaría a otro argumento, y es que no es justo someter a una persona a continuas y dolorosas situaciones, cuando se puede evitar, y es que toda persona es autónoma y tiene derecho a decidir sobre su vida y su destino. Conviene destacar que la medicina siempre ha estado ligada a proteger el bienestar y la vida digna, y hay que tener en cuenta las limitaciones de la ciencia, pues los métodos que tenemos para alargar la vida no necesariamente implican que esa vida sea una vida de calidad, y por tanto, no es una vida digna.

En conclusión, por todos y cada uno de los argumentos expuestos anteriormente, y considerando que los argumentos a favor ganan en abundancia a aquellos en contra, creemos que, aunque habría que estudiar cada caso en profundidad y barajar distintas opciones, la eutanasia es una práctica que se debería de legalizar mundialmente y no penalizar a los que la practican. Pensamos que no es ético ni moralmente correcto someter a una persona tanto a un sufrimiento físico como psicológico, llegando incluso a ser insoportable. Nos parece menos aceptable todavía si se dispone del material necesario para acabar con este sufrimiento. Al fin y al cabo, creemos que cada persona es libre de decidir qué hacer con su vida y si realmente lo está pasando mal y cree conveniente acabar con ella, poder hacerlo con dignidad.

 

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*