Comparación entre el sistema educativo franquista y el actual

Por María López Rodríguez, Saray Peña Hernández y Paula Robaina (2ºC Bachillerato):

 

Un sistema es un conjunto ordenado de elementos que interactúan entre sí y están interrelacionados se conoce como sistema. Educativo, por su parte, es aquello que tiene vínculo con la educación (el proceso que, a través de la transmisión de conocimientos, permite la socialización de las personas). Por ello, se denomina sistema educativo a la estructura formada por diversos componentes que permiten educar a la población.

Sistema educativo en el franquismo

La Dictadura de Franco rechaza el ideario educativo de la II República y la única idea que predomina es que la educación debe ser católica y patriótica, se colocaba en cada aula la cruz de Cristo, la bandera española y por último un retrato franquista. Sin embargo, el régimen político que se impone en España a partir de la guerra civil no se preocupa de diseñar un sistema escolar distinto del preexistente. En los primeros años, la educación sólo interesa al Gobierno como vehículo transmisor de ideología, sin importarle en exceso su organización y estructura interna. Y se establece una separación de géneros. Además, para educar a los alumnos se utilizaban formas disciplinarias en las duramente reprimido cuando el profesor quisiera.

Sistema educativo en la actualidad

El sistema educativo en una época democrática no hay una diferencia de género pues ambos sexos comparten los espacios educativos, aunque siguen existiendo centros masculinos y femeninos. La educación se considera parcialmente laica, ya que casi todos los centros son laicos a excepción de centros donde se utiliza todavía la religión como medio de aprendizaje. También es una educación pública, aunque existen todavía centros pagos. Además, se introdujeron nuevas tecnologías como las pizarras digitales, ordenadores…

 

Estas dos épocas han tenido gran influencia en el alumno:

Por un lado, la dictadura franquista influyó de manera directa a la educación pues con esta herramienta se consiguió adoctrinar al pueblo a su antojo.

Se consiguió una represión con el régimen y una sociedad controlada sin libertad de expresión con unos pensamientos retrógradas en el que la sociedad no avanzaría.

También podemos observar que mediante los castigos utilizados en la escuela se reiteraba un comportamiento agresivo con su entorno. Y reinaba un gran patriotismo en el que se tenía un gran orgullo por el lugar de origen, en este caso España, todo ello por los ideales ocasionados por la misma escuela.

Por otro lado, la época actual es una sociedad más liberal, en la que los castigos de manera agresiva y violenta quedan atrás.

Se intenta llevar a cabo una metodología basada en los refuerzos positivos, sin embargo, se consigue una educación basada en la competitividad, lo que condicionará a un mundo laboral sin escrúpulos donde existe la ley del más fuerte.

Casos como es la época franquista es donde se muestra la influencia que tiene el sistema educativo sobre nosotros mismo, como nuestros ideales, actitudes, nuestro perfil psicológico, que se ve gravemente influenciado por los factores externos a nosotros. Pues si desde pequeños recogemos una serie de ideas que inculcadas en nosotros acabaremos teniendo unos pensamientos de acuerdo con lo que nos han hecho creer. Los niños nacidos en un régimen franquista eran gravemente influenciados a seguir una serie de ideales, que hemos nombrado anteriormente y en muchos de ellos esa manera de pensar han causado una manera de ver el mundo de la actualidad diferente.

En estas dos épocas, en el sistema educativo también podemos notar un gran cambio con respecto a la educación en la mujer

En el sistema educativo del franquismo se consideraba una supuesta inferioridad intelectual femenina que justificaba su desplazada posición en la jerarquía social y familiar, que lejos de incomodarla, parecía brindarle la codiciada oportunidad de demostrar su natural disposición al sacrificio y la abnegación.

Esta educación se fundamentaba en que:

– Las mujeres han de responder a cuanto pida una familia cristiana y española. Además, no debía excederse en su feminidad, rehuyendo de las pasiones incontroladas. Esta educación buscó imponer en las mujeres un cierto hieratismo sentimental, el gusto por la atonía, la pasión por la rutina.

– Se educaba respecto a la división sexual del trabajo: el hombre creador de valores económicos y la mujer el centro del hogar

– Los contenidos educativos esbozaban una mujer abnegada, sufrida y ensalzada en su maternidad. Se dio especial atención al estudio de pautas de comportamiento, estrictas normas de educación, destinadas a ejercitar el dominio de las jóvenes sobre sí mismas, la represión de sus anhelos.

Además, se impartirían las asignaturas domésticas, tanto en las escuelas primarias como en las secundarias, bajo el título general de Hogar, que incluía nociones de Economía Doméstica, Labores, Corte, Zurcido, Trabajos Manuales, Cocina y Música.

Ciertas revistas de esta época como por ejemplo la Selección Femenina muestra el tipo de educación anteriormente nombrada:

A través de toda la vida, la misión de la mujer es servir. Cuando Dios hizo el primer hombre, pensó: “No es bueno que el hombre esté solo”. Y formó la mujer, para su ayuda y compañía, y para que sirviera de madre. La primera idea de Dios fue el ‘hombre’. Pensó en la mujer después, como un complemento necesario, esto es, como algo útil”.

(Sección Femenina. Formación Político-Social, primer curso de Bachillerato, 1963)

“Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho”.

(Pilar Primo de Rivera, 1942)

Afortunadamente en el sistema educativo actual la situación de la mujer ha cambiado mucho desde la época de Franco. No se trata sólo de que la sociedad fuera más machista y tuviera sometidas a las mujeres, es que había todo un entramado legal que las ponía en situación de minoría de edad permanente.

 

Obra de teatro “El florido pencil”, sobre la educación franquista:

 

1 Comment

  1. Afortunadamente el franquismo se fue y con él, el sometimiento de la mujer a un segundo lugar, infravalorando la capacidad intelectual de las mujeres salvo aquellas que venían de familia de la clase alta y afines al regimen, que se les permitía eatudiar, ya que estas no estaban obligadas a trabajar para ayudar a sus familias. Yo recuerdo entrar en el colegio, siempre en fila y muy calladas y callados, puestos que las clases eran unas para chicas y otra para chicos. Nada más entrar se rezaba, teníamos que presignarnos y una vez que el profesor o la profesora decían siéntense, nos sentábamos. Los castigos eran duros, la palma de la mano y reglazo que iba (afortunadamente para mí nunca hubo tal salvajada). Las clases eran muy sexistas y desastrosamente machistas, las niñas teníamos talleres de costura y los niños carpintería.
    Aquí no es que hubiera respeto, es que había miedo y por ese miedo se actuaba con respeto.
    Fue un año después de morir Franco cuando las clases empezaron a ser mixtas, aunque bien es verdad que seguían siendo machistas.
    Ya no había “castigos” tan duros aunque sí que se respetaba, bien porque eso fue lo que nos enseñaron por obligación, o bien porque sin querer aprendimos a respetar.
    En cuanto a la religión, era de obligatoriedad, y la “mamabas” desde que tenías uso de razón, pero fue tanta la obligación que sencillamente yo repudie la religión. Sustituyeron el cuadro de Franco por el del Rey y fuimos creciendo y formándonos al mismo nivel hombres y mujeres según avanzaban los años.
    Por supuesto me quedo con la educación que hay ahora (salvo el sistema educativo que para mí necesita mejoras), aunque con el avance de la sociedad, la televisión e internet, también se ha perdido la educación y los valores sociales.
    Esto solo pasa porque el mismo o la misma estudiante se falta el respeto a sí mismo. Y cuando uno pierde el respeto por si mismo, lo pierde para todo.
    En cuanto el papel de la mujer ha cambiado muchísimo y a mejor, todavía quedan algunos resquicios que hay que enmendar y, solo con una buena educación tanto moral como académica, llegaremos y estaremos en igualdad de condiciones de verdad. Afortunadamente el franquismo puro murió.

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