A Álvaro López, in memoriam

Queridos Padres de Álvaro:

    La totalidad de la comunidad educativa del IES El Calero quisiera expresarles en este día tan triste nuestro acompañamiento más sincero en el dolor que les embarga ante la partida de Álvaro. Hay veces en que no hay palabras para expresar los sentimientos que nos embargan y sólo queda el poder hacerles compañía en silencio, compañía que, aunque físicamente no nos es posible por el confinamiento al que estamos sometidos para intentar frenar la pandemia que estamos padeciendo, sí es sincero nuestro acompañamiento moral, espiritual, y sincero también nuestro deseo de ayudarles en lo que sea posible.

    Álvaro se ha ido pero al mismo tiempo se queda con nosotros en nuestro recuerdo como persona que no se daba por vencida, como persona luchadora contra todos y cada uno de los obstáculos que le presentó la vida desde muy pronto. Recordamos su deseo de venir a clase a pesar de su enfermedad, su deseo de aprender, su deseo de luchar, su capacidad, a pesar de su corta edad, para sobreponerse y no rendirse. Nunca se dio por vencido.

    Ninguno de nosotros es eterno. No sabemos el momento de nuestro fin, ni la forma ni las circunstancias, ni podemos exigir tener salud por siempre. A Álvaro le llegó muy temprano pero supo convivir con su enfermedad de la mejor forma que pudo y es una ayuda para todos nosotros en estos momentos de incertidumbre, de angustia, ver cómo un niño luchó hasta el final de su vida sin rendirse.

    Su vida no ha sido un sinsentido. Ha sido una enseñanza para todos desde el principio hasta el final. Sabemos que no hay mayor dolor en la vida que la pérdida de un hijo, pero nos consuela la idea de que el niño vivió su vida con total profundidad y madurez, a su nivel, y que nos deja una serie de preciosos recuerdos que ocuparán nuestro corazón para siempre.

    Decir Álvaro es decir lucha, lucha hasta el final. No rendirse nunca. Elegir la vida. Y debemos quedarnos con esto. Cuando nos vengan los reveses de la vida, tenemos en Álvaro, en Miguel Ángel, en Maicol, tres alumnos de nuestra comunidad educativa, así como en varios profesores y la personal de limpieza Carmen Delia, que también nos han dejado para siempre pero que siguen vivos en nuestros corazones, tenemos en ellos referentes de lucha ante la adversidad, aunque fuese la más grande que un ser humano puede experimentar, y la enseñanza de qué es lo más importante que todo ser humano debe valorar, cultivar, aprender y vivir.

    No están solos aunque pueda parecerlo. La comunidad educativa está con ustedes. Los creyentes rezando por él y por ustedes; los no creyentes, dispuestos a ayudarles en lo que sea posible, al igual que los primeros. Les damos las gracias por Álvaro, por su ternura, por su resiliencia, por su persona. Ánimo. Cuenten con nuestro sincero apoyo y con lo que necesiten de nosotros. No están solos. Ánimo. Un fuerte abrazo y un beso enorme.

     Álvaro, descansa en Paz.

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